Minú,
¿Dónde quedó mi piel
y mi espejo.?
La respuesta es tu juego,
una lucha indomable llamada cuerpo.
Recuerda que la última vez gané,
luego te ame entre saltos.
Y así pasaron los días.
Fuentes intactas de libertad.
Como la música
y los pájaros de tu montaña.
Minú,
¿Dónde dormirás hoy?
Y si me miras tal vez
bailemos en mi sueño,
en mi recuerdo violeta.
Tú me dices que tienes los pies grandes,
¿a dónde quieres llegar mi niñita malcriada?
La melodía queda en mi no memoria.
Somos libres siempre amigo viento,
hermana de mi sangre.
Amor de mi leyenda.
Siempre el peso es fuerte
y siempre miro con deseo.
Siempre te veo,
siempre en tu rostro.
Siempre en mi pecho.
Minú,
Atraviesas el viento
en tu campo mariposa.
Solo así la sonrisa fluye.
Siempre te veo.
Siempre en mi pecho.
Tú me dices que tienes los pies grandes;
ResponderEliminarporque quizás despistaste los juegos sucios y dulces,
entonces los dedos no muy quietos deciden internarse en sus esquinas pipiolas,
y según el criterio del tictac de las 5:15
esos piesitos seguirán el rumbo
la pestaña, la mueca, el salto
de quien los meta en el zapato
con sus medias a m a r .illas.
¿a dónde quieres llegar mi niñita malcriada?