El viento circula como una ronda de niños,
al sentir mis pequeños dedos entre el barro.
Mi sangre danza natural y dulce,
como una rama que solo se deja ...
En movimiento inconsciente,
mi figura liviana te contempla
como ayer y la copa de vino.
Mi mente es un holograma de libélula,
un cuerpo buscando las blandas alas.
Tal ves un amanecer de tintas vírgenes
en tu fotografía sepia de gaviota…
Mírame. Soy un humano igual que tú.
Soy un reflejo del sol…
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