A la luz de tu luna,
mi baile es olvidado.
Como tus palabras
en aquella primera poesía.
Mis besos
y tu gusto por mi carne.
Nuestra costa con olor a mar
y alguna caminata
hacia ninguna parte.
El abismo de tu desnudez es mío,
lo tomé de tus ojos ese día
que me mataste de amor...
Jugando a la indiferencia,
la soledad como una flor inútil emerge..
torpes y ansiosos,
ruego me disculpes por ser
un mal jugador.
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